Soy Daria, diseñadora web y de identidad visual
Ayudo a pequeños negocios y profesionales a ordenar lo que quieren contar y convertirlo en una marca y una web claras, coherentes y fáciles de gestionar.
Trabajo desde mi estudio en Las Merindades, combinando diseño, estrategia y desarrollo web en un proceso cercano y sin intermediarios.
Mi misión
Ayudar a personas que han construido un buen proyecto a explicar mejor lo que hacen y presentarlo con la claridad que merece.
A través del diseño web y la identidad visual, ordeno ideas, mensajes y elementos gráficos para crear una presencia digital coherente, reconocible y fácil de gestionar.
Creo que el diseño tiene que ser bonito, porque lo visual importa. Pero también debe explicar, generar confianza y ayudar a que las personas adecuadas te elijan.
Ese es el objetivo: que tu marca y tu web se vean bien y estén a la altura del trabajo que haces.




¿Qué me trajo hasta aquí?
Durante años trabajé en una multinacional, dirigiendo proyectos y coordinando equipos a distancia. Allí aprendí a organizar procesos complejos, trabajar con perfiles muy distintos y conseguir que cada parte avanzara en la misma dirección.
Con el tiempo decidí cambiar de ritmo y trasladarme a Las Merindades. Quería dedicarme a proyectos más cercanos, conocer a las personas que había detrás y participar de verdad en las decisiones.
Hoy combino mi experiencia en diseño, UX y gestión de proyectos digitales para ayudar a pequeños negocios a mejorar no solo su presencia online, sino también la forma en que trabajan.
Me encargo de la estrategia, el diseño y la implementación de soluciones digitales, desde una web profesional hasta sistemas de reservas o automatizaciones que simplifican el día a día. Todo con un proceso cercano, práctico y sin intermediarios.
Diseño con intención, desde la raíz
En mi trabajo hay estructura, pero también intuición.
Hay estrategia, pero también sensibilidad.
Ya sea a través de un logo, una paleta de colores, una web entera o un embudo automático, cada entrega está hecha con el mismo cuidado con el que hago un tapiz de macramé:
nudo a nudo, paso a paso y con la mirada puesta en lo que quieres construir.
El resultado tiene que verse profesional, sí, pero sobre todo tiene que representarte y encajar con tu manera de trabajar.
Ahora que ya sabes algo más de mí, me gustaría conocer tu proyecto
Cuéntame qué haces, qué necesitas mejorar y en qué punto te encuentras.
Leeré tu mensaje personalmente y te diré con claridad cómo puedo ayudarte.